Desde hace más de 15 días nos encontramos en una tesitura sin precedentes.

Para una gran parte de la humanidad la vida está en pausa y aunque para muchos el confinamiento sea dificil, debemos ser resilientes. La resiliencia es la capacidad que tenemos de adaparnos positivamente a las situaciones adversas.

El motivo de este articulo es para ayudarnos a valorar que el hecho de que te quedes en casa tiene aspectos muy positivos, algunos en nosotros y otros que van más allá.

El aspecto positivo que recae en nosotros es que quedandonos en casa paramos la propagación del corona virus, como un cortafuego. El segundo aspecto positivo que vale la pena comentar es que estamos dando un respiro, unas vacaciones a la naturaleza y al medio ambiente. La naturaleza nos provee de absolutamente todo lo que tenemos y des de hace bastante tiempo nos está advirtiendo que su enorme capacidad de adaptación esta llegando a su limite.

En la oleada de noticias negativas que vemos diariamente en los medios de comunicación encontramos algunos paradojicamente muy positivos, como la disminución significante de dióxido y monoxido de carbono en el aire, las principales emisiones del calentamiento global, y la reconquista de especies silvestres a las tierras que un día les arrebatamos.

Son tiempos introspectivos y de reflexión. En un tiempo donde el humano es vulnerable, todos hemos dedicado un ratito a pensar sobre la amenaza del COVID-19 y los efectos que esta pandemia nos deparará. Pero debemos ser conscientes y pensar en que tipo de amenaza somos nosotros, los seres humanos, a los animales, a las plantas, al medio ambiente en general. Nuestra actividad tiene efectos devastadores sobre el planeta, es importante preguntarnos que cosas podemos aprender hoy que nos preparán y ayudarán mañana.

Os invitamos a que reflexioneis sobre esto y que practiquéis una resiliencia consciente. Encontrareis un gran ejemplo en las abejas.

Las abejas ante situaciones hostiles, establecen nuevas formas de aprendizaje, que se reflejan en su espació, dentro de la colmena, a través de comportamientos ensamblados con el fin de conservar la integridad de su ambiente y de su vida como superorganismo.

Recuerda que el planeta puede vivir sin nosotros, nosotros no podemos vivir sin el planeta.

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