Las abejas polinizan el 80% de las plantas que crecen en el planeta y el 70% de frutas y verduras que comemos dependen de las abejas, por culpa del abuso de parte de la agroindustria de tóxicos producidos por empresas como Monsanto y Syngenta, las abejas están en peligro. Por este motivo creamos el primer santuario donde puedan vivir tranquilas lejos de los herbicidas y las plantas transgénicas que invaden todo nuestro planeta.

LA PRIMAVERA SILENCIOSA

Rachel Carson, bióloga y amante de la naturaleza publicó en 1962 La primavera Silenciosa, siendo la primera científica que se dio cuenta de los peligros del uso irracional de los plaguicidas que se aplican mundialmente para el control de plagas agrícolas.

23 años tuvieron que pasar para que la Pesticides Action Network (PAN) trabajaran a nivel mundial en una campaña llamada “La Docena Sucia” contra doce plaguicidas considerados extremadamente peligrosos.

La lista de plaguicidas extremadamente peligroso en la actualidad se amplió hasta 21 los Contaminantes Órganos Persistentes (COPs) que se han erradicado o bien restringido ya que son un peligro serio para los seres vivos y el medio ambiente.

En la actualidad -2017- a pesar de que sabemos el peligro que conllevan y pese a algunas limitaciones legales, y a que tenemos acceso a mas información no se ha producido una disminución en su uso, sino todo lo contrario, ha ido en aumento tanto su uso como la producción.

Los gobiernos han mostrado poco interés a fomentar y promover el regreso a tecnologías ecológicas, que han probado ser efectivas, pero menos rentables. Protegiendo y favoreciendo el monopolio, con leyes de protección intelectual, de 6 compañías que dirigen el mercado global de pesticidas y semilla, controlando el 75% de los insumos agrícolas.

Año tras año estas empresas amplían sus beneficios de forma obscena y anteponen sus intereses económicos a los intereses generales.

Monsanto patentó la semilla de Colza Roundup Ready, una variedad transgénica tolerante al glifosato, el ingrediente activo en el herbicida de la marca Roundup de la compañía.

Existe una alarma real, que no ha sido tomada en cuenta con la importancia que debiera y se relaciona con el título de la Primavera Silenciosa.

El 80% de lo que comemos es polinizado por abejas, se valora la polinización en 265 mil millones de euros (citado por Greenpeace 2013).

Los pesticidas neonicotenoides se aplican a las semillas antes de ser plantadas, afectando o mejor dicho infectando a toda la planta, al polen y néctar, se mezclan en el suelo y el agua. Provocando el Colapso de las colonias o CCD (Colony Collapse Disorder)

Así que la próxima vez que una abeja zumbe a tu alrededor recuerda que no está allí para picarte, sino que es una pieza clave para mantener el equilibrio en la naturaleza.

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